Ferretería
Uno que va a la ferretería:
– Oiga, ¿tiene serruchos?
– No.
– ¿Y sierras?
– A las ocho y media.
Chistes malos. Muy malos. Desde 2013.
Uno que va a la ferretería:
– Oiga, ¿tiene serruchos?
– No.
– ¿Y sierras?
– A las ocho y media.
– Papa, ¿por qué te casaste con mamá?
– Tú tampoco te lo explicas, ¿verdad hijo?
– No sé si conseguiré enamorar a esa chica…
– ¿Tienes vacas y ovejas?
– Sí.
– Pues ya tienes mucho ganado.
- ¿Tú sabías que las cajas negras de los aviones en realidad son naranjas?
- ¡Qué me dices! ¿No son cajas?
- Cariño, ¿y si tenemos un hijo?
- Ya nos habrían avisado
- Hoy hablaremos de Gottfried Leibniz, que vivió a caballo entre los siglos XVII y XVIII
- Pues acabaría con los huevos guapos
- Peláez, al pasillo
- Johnson, homicidios, ¿ya han capturado al fugitivo?
- No, teniente, ha escapado
- ¿Cómo es posible? Teníamos todas las salidas controladas
- Ha salido por una entrada
- Fascinante, un auténtico genio del mal
- Ayer le tiré la caña a una chica
- ¿Y de la ligaste?
- Le tuve que pedir otra, menudo cabreo se pilló
- Cariño, el niño dice que sufre desasosiego cósmico por este vacío existencial que todo lo asfixia.
- Que se venga conmigo a cavar zanjas
- Que dice que sólo ha sido un mareo, que ya.
- Me voy a comprar algo fundamental
- ¿Qué cosa?
- Un gorro, jajajaj ¿Lo entendiste? Funda-mental. No te vayas, no tengo amigos :-(
- Hola, ¿es el veterinario?
- Sí, dígame
- ¿Me puede decir que come un canario?
- Lo mismo que usted, pero una hora más tarde
- Papá, ¿qué es un voltio?
- Salir a dar un paseo.
- ¿Y un vatio?
- Pues una bebida a base de leche, nene.
- ¡Cuánto sabes papi!
- ¿Dónde quedamos?
- En la puerta de la iglesia.
- ¿Y cómo te reconoceré?
- Seré la que vaya vestida de novia
- Te recuerdo que es para un café
“Qué virtud enorme es saberse callar. yo me callo, pero me salen subtítulos por la cara”
- Fumas un huevo, si no fumaras te podrías comprar un Ferrari.
- ¿Tú fumas?
- No.
- ¿Y tu Ferrari?
- Ahí aparcado, el rojo.
- Pues me has jodido el chiste.